Amanece en el paraíso,
abro mi ventana a un vergel,
el pico de la Maliciosa lo precede.
Una extensión de sotobosque
que invita a perderse,
entre sus ramas llenas de frescor.
Los pájaros vuelan felices
con sus trinos sanadores creando una vibración perfecta
de armónica paz.
-Un sol radiante calienta los corazones-
Quiero permanecer en esta dicha lejos del ruido y la confusión,
aquí todo es bello y perfecto, la naturaleza me abraza
y en el silencio escucho mejor la voz de Dios.
Todo en mí se alinea y vuelve a su lugar,
recupero mis fuerzas, aplaco el desánimo
regenero mi cuerpo y refuerzo mi espíritu.
-Soy Uno en la Universalidad del Ser-
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