Déjate fluir, como el viento, como esa brisa que juguetona acaricia tu rostro y lo revitaliza,
abre los ojos y recibe la caricia del cielo que se hace presente envolviéndote con su prístina dulzura,
cierra los ojos y déjate impregnar por su calidez..
Déjate guiar y confía en el amor del Altísimo, te conducirá siempre hacia la luz
es Amor y paz, sosiego y descanso del guerrero que libra mil batallas con la vida y no siempre las gana,
pero sí aprende, se levanta y anda, se sacude dando siempre gracias.
Así debe ser, la vida es hermosa aunque no exenta de dolor.
Mírate, has salido fortalecido porque todo viene de lo Alto y nunca has estado solo,
Dios te ha llevado en brazos y nunca jamás te dejará de querer,
maravíllate porque siempre va contigo y no existe mayor amor que el suyo, CONFÍA.
Él te ha elegido, sonríe y sigue adelante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario