I
Ayer, hoy y mañana una línea del tiempo
que aúna pasado, presente y futuro,
una vida concreta, única y valiosa
en un plano cuantitativo y terrenal.
Nuestro nombre nos identifica
pero son realmente nuestras obras
las que nos distinguen del resto
y nos hacen especiales.
Pero nuestro Espíritu es inmortal
y nuestra Consciencia permanece
independiente de la época y de la identidad
ya que el Ser es Uno.
Vamos aprendiendo, creciendo
y esa evolución es la que nos hace grandes,
merecedores del Reino de Dios,
es nuestra bondad la que nos salva y permite entrar en Él
Y cuando estamos preparados
ya no retornamos
siendo merecedores del Paraíso,
de la Grandeza del Reino.
Quizás por ello existen tantas diferencias
en la vida terrena entre unas personas y otras
porque no todos estamos
en el mismo grado evolutivo del alma.
II
Disfruta de tu vida y valorala,
agradece todos tus dones,
somos muy afortunados
en esta vida de abundancia y amor.
Dios está en todas partes
y nos regala Su Amor Ilimitado.
Gracias Padre mío por quererme
con todos mis defectos e imperfecciones.
-Hágase por siempre tu Santa Voluntad-
No hay comentarios:
Publicar un comentario